¿Chachalacas con doble veda? La ambigüedad en la norma que genera dudas entre pescadores

Una aparente ambigüedad en la normatividad pesquera federal ha comenzado a generar dudas entre pescadores del litoral veracruzano, particularmente en torno a la Barra de Chachalacas, punto geográfico que aparece citado como límite entre dos periodos distintos de veda para el robalo blanco y robalo prieto en el Golfo de México.

Xalapa, Ver.— Una aparente ambigüedad en la normatividad pesquera federal ha comenzado a generar dudas entre pescadores del litoral veracruzano, particularmente en torno a la Barra de Chachalacas, punto geográfico que aparece citado como límite entre dos periodos distintos de veda para el robalo blanco y robalo prieto en el Golfo de México.

De acuerdo con la regulación vigente, la veda para estas especies aplica del 15 de mayo al 30 de junio en la franja comprendida desde la Barra de Soto la Marina, Tamaulipas, hasta la Barra de Chachalacas, Veracruz.

Sin embargo, la misma disposición establece un segundo periodo de restricción del 1 de julio al 15 de agosto, para la zona comprendida desde la Barra de Chachalacas hasta la Barra Tonalá, en los límites con Tabasco.

Es precisamente esa redacción la que ha encendido el debate: ¿Chachalacas pertenece al primer periodo, al segundo o a ambos como punto de referencia?

Aunque para regiones como Tuxpan y Tamiahua la interpretación no deja lugar a dudas —al encontrarse claramente dentro de la zona norte, cuya veda inició este 15 de mayo—, en el caso específico de Chachalacas el texto normativo podría prestarse a distintas lecturas.

Especialistas en regulación pesquera consultados de manera informal señalan que este tipo de delimitaciones suelen obedecer a criterios cartográficos y administrativos definidos por coordenadas precisas, por lo que la mención textual de un punto geográfico como frontera no necesariamente implica un traslape operativo entre vedas.

Aun así, la redacción ha provocado incertidumbre entre pescadores y comercializadores que buscan certeza jurídica para evitar sanciones.

Hasta el momento, no se ha emitido una aclaración pública específica por parte de CONAPESCA sobre la interpretación puntual del caso Chachalacas.

El debate, aunque parezca técnico, revela un problema recurrente: cuando una norma deja espacio a la interpretación, quienes terminan navegando entre dudas son quienes viven del mar.