UNTA exige rescatar al campo en Veracruz y advierte bloqueo de la calle Enríquez si no hay respuesta

La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) exigió a los gobiernos estatal y federal atender de manera urgente la crisis que enfrenta el campo veracruzano.

Xalapa, Ver., 20 de julio de 2026.- La Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) exigió a los gobiernos estatal y federal atender de manera urgente la crisis que enfrenta el campo veracruzano, al asegurar que persisten el abandono, la falta de apoyos y el rezago en proyectos productivos e infraestructura hidráulica. Además, advirtió que, de no obtener respuestas, podría bloquear la calle Juan de la Luz Enríquez, en el centro de Xalapa.

En conferencia de prensa, el delegado de la UNTA en Veracruz, Alberto Contreras Hernández, afirmó que ya no existen argumentos para justificar la falta de resultados en el sector agropecuario, pues el actual gobierno lleva más de dos años en funciones.

«Ya no le pueden echar la culpa a nadie. Ya tienen más de dos años trabajando y seguimos en lo mismo: el campo abandonado», expresó.

El dirigente cuestionó el discurso oficial sobre la soberanía alimentaria y sostuvo que México depende cada vez más de la importación de alimentos. Señaló que, mientras anteriormente el país importaba alrededor del 40 por ciento de lo que consumía, actualmente esa cifra rondaría el 60 por ciento. También lamentó que México, cuna del maíz, se haya convertido en uno de los principales importadores de ese grano.

En el caso del café, Contreras Hernández aseguró que los productores continúan siendo uno de los sectores más afectados. Explicó que durante la pasada cosecha el precio del kilogramo comenzó alrededor de los 22 pesos, pero posteriormente descendió hasta los 12 pesos, mientras las empresas comercializadoras obtuvieron mayores ganancias.

Ante ello, propuso que el Gobierno impulse módulos de procesamiento para que los cafeticultores puedan tostar, moler y comercializar directamente su producto, con el objetivo de obtener mejores ingresos y reducir la dependencia de las grandes empresas.

Asimismo, denunció que diversos proyectos para la construcción de ollas de captación de agua de lluvia permanecen detenidos desde la administración estatal anterior. Indicó que existen obras pendientes en municipios como Puente Nacional, Platetela, Emiliano Zapata y Chocamán, las cuales permitirían garantizar agua para la producción agrícola y el autoconsumo familiar.

El dirigente también criticó que pequeños productores enfrenten dificultades para obtener concesiones de agua, mientras que grandes empresas mantienen permisos de explotación por largos periodos. A su juicio, el acceso al recurso hídrico será uno de los principales conflictos que enfrentará el país en los próximos años.

Respecto al municipio de Emiliano Zapata, señaló que las autoridades argumentan falta de recursos para atender las necesidades del sector rural y cuestionó la ausencia de obras, particularmente en una carretera que calificó como una «ruta de la muerte» por los accidentes registrados durante la temporada de lluvias.

Contreras Hernández sostuvo que la entrega de fertilizantes, por sí sola, no resuelve los problemas estructurales del campo e incluso advirtió que el uso indiscriminado de productos químicos puede acelerar el deterioro de los suelos agrícolas.

Añadió que siguen pendientes apoyos para vivienda rural, proyectos productivos, infraestructura hidráulica y programas que fortalezcan la comercialización de los productos agrícolas.

«El campo tiene más de 40 años en el abandono y de él sale la comida que todos consumimos todos los días», enfatizó.

El delegado informó que la UNTA agrupa actualmente entre tres mil y tres mil 500 productores en Veracruz.

Finalmente, advirtió que, si las autoridades estatales no atienden sus demandas, la organización analiza bloquear la calle Juan de la Luz Enríquez como medida de presión. Precisó que la UNTA cumplirá 48 años de existencia el próximo 28 de agosto y reiteró que su intención es abrir un diálogo con el Gobierno del Estado.

«No queremos presionar por presionar; simplemente queremos que ya nos atiendan y dejen de darnos atole con el dedo», concluyó, al hacer un llamado a la gobernadora Rocío Nahle García para reactivar los programas comprometidos, destrabar los proyectos de captación de agua y fortalecer las políticas públicas dirigidas al sector agrícola.