Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124
Physical Address
304 North Cardinal St.
Dorchester Center, MA 02124

Acompañada por integrantes del colectivo Mil Mujeres por Xalapa, pidió a las autoridades que su caso no sea tomado como una agresión más y que se investigue con perspectiva de género y bajo la posible figura de tentativa de feminicidio.
Xalapa, Ver., 7 de agosto de 2026.- Sulma Guadalupe Escobar dice que tiene miedo. No solamente por ella, sino también por sus hijos y por la gente cercana que la rodea. Y este viernes decidió hacerlo público.
Acompañada por integrantes del colectivo Mil Mujeres por Xalapa, pidió a las autoridades que su caso no sea tomado como una agresión más y que se investigue con perspectiva de género y bajo la posible figura de tentativa de feminicidio.
El señalamiento es contra su expareja, Carlos Alberto Ríos Díaz, a quien Sulma acusa de amenazas y agresiones. El caso, de acuerdo con lo expuesto durante una conferencia de prensa, ya está en manos de la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia contra las Mujeres, Feminicidio, Familia y Trata de Personas, dentro de la carpeta de investigación 577/2026.
“La tomó del cuello hasta asfixiarla”
Sandra Domínguez Ronzón, presidenta de Mil Mujeres por Xalapa, fue directa: aseguró que Sulma habría sufrido por lo menos dos episodios de violencia y que en el segundo presuntamente fue tomada del cuello hasta provocarle asfixia.
Y ahí está precisamente el punto en el que el colectivo está poniendo el dedo.
Para ellas, no se puede analizar el asunto únicamente como golpes o lesiones. Consideran que la forma en que ocurrió esa agresión pudo poner en riesgo la vida de Sulma y por eso quieren que la Fiscalía investigue si existen elementos para configurar una tentativa de feminicidio.
«“Si no hubiera logrado escapar por segunda ocasión, hoy sería una estadística más en Xalapa”, sostuvo Sandra Domínguez.»
El colectivo recordó además aquella frase que se ha repetido desde el Gobierno de Veracruz: “Las niñas y las mujeres no se tocan”.
Ahora, señalaron, quieren que esa frase se traduzca en hechos.
Sulma: “No quiero que le pase nada a mi familia”
Cuando le tocó hablar, Sulma explicó por qué decidió levantar la voz.
Aseguró que teme una nueva agresión y que su preocupación aumenta porque su expareja presuntamente conoce perfectamente sus movimientos: dónde vive, dónde trabaja, sus rutinas y quiénes forman parte de su círculo cercano.
«“Soy mamá y no quiero que le pase nada ni a mis seres queridos, ni a mi familia, ni a mis amistades. Pido por favor a las autoridades que tomen acción de forma inmediata”, expresó.»
Sulma afirmó que ya entregó las pruebas que le han solicitado y ahora espera una resolución que le permita sentirse segura junto con sus hijos.
También agradeció el apoyo que ha recibido en redes sociales, pues considera que hacer público el caso ayudó a que su denuncia comenzara a recibir mayor atención.
El caso todavía se está integrando
La abogada Marina Chávez, quien acompaña voluntariamente a Sulma además de la atención jurídica que recibe mediante el CEJUM, explicó que la carpeta todavía se encuentra en proceso de integración.
La intención, dijo, es reunir los elementos suficientes para que el asunto pueda llegar ante un juez de control.
La defensa insiste en que debe analizarse todo el contexto y no solamente las lesiones. Es decir, qué ocurrió antes, durante y después de las presuntas agresiones y cuál era el nivel de riesgo para la víctima.
Será finalmente la Fiscalía la que determine la clasificación jurídica que corresponda y, en caso de encontrar elementos suficientes, lleve el asunto ante un juez.
Colectivo habla de otras siete carpetas
Pero durante la conferencia salió otro dato que encendió todavía más las alertas.
Mil Mujeres por Xalapa aseguró que existirían al menos otras siete carpetas de investigación relacionadas con Carlos Alberto Ríos Díaz por presuntas agresiones contra otras mujeres.
El colectivo pidió a las autoridades revisar esos antecedentes para establecer si pudiera existir un patrón de conducta y llamó a otras posibles víctimas a denunciar en caso de haber sufrido hechos similares.
Este señalamiento, sin embargo, también tendrá que ser corroborado por las autoridades.
Hasta ahora, tanto las acusaciones realizadas por Sulma como la versión sobre las otras carpetas forman parte de los señalamientos públicos de la denunciante y sus acompañantes. Carlos Alberto Ríos Díaz conserva su presunción de inocencia mientras no exista una resolución judicial que determine lo contrario.
“Que no termine siendo una estadística más”
Eso es, en pocas palabras, lo que está pidiendo Mil Mujeres por Xalapa: que las autoridades actúen antes de que ocurra algo más grave.
El colectivo exige medidas efectivas de protección para Sulma y sus hijos, una investigación rápida y con perspectiva de género y que se determine si las circunstancias denunciadas permiten investigar el caso como tentativa de feminicidio.
Porque, dicen, de poco sirve repetir que en Veracruz “las niñas y las mujeres no se tocan” si cuando una mujer denuncia que tiene miedo de perder la vida, la respuesta institucional no llega a tiempo.
Por ahora, la carpeta 577/2026 continúa abierta.
Y Sulma también dejó clara su petición: quiere poder volver a vivir sin miedo.