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La SEV resolvió a favor de un menor con neurodivergencia, luego de confirmar actos de discriminación en una institución educativa privada del puerto de Veracruz.
Veracruz, Ver.– La Secretaría de Educación de Veracruz (SEV) resolvió a favor de un menor con neurodivergencia, luego de confirmar actos de discriminación presuntamente cometidos por una institución educativa privada del puerto de Veracruz.
El caso fue dado a conocer por Nara Vidales Campos, madre de un niño de cinco años diagnosticado con autismo grado uno, quien denunció que su hijo fue víctima de exclusión y falta de atención adecuada en el colegio Howard Garner, ubicado en la zona centro de la ciudad de Veracruz.
De acuerdo con el testimonio de la madre, aunque la institución educativa se promocionaba con capacidad para atender a menores con distintas neurodivergencias, en la práctica nunca implementó las adecuaciones necesarias para garantizar el correcto desarrollo académico del pequeño.
Ante las dificultades que enfrentaba el menor en el entorno escolar, la directora del plantel habría solicitado a la madre separar al niño de la institución, e incluso intentó que firmara un documento mediante el cual el colegio se deslindaba de cualquier responsabilidad por la situación.
Sin embargo, Nara Vidales se negó a firmar dicho documento y posteriormente, el trece de enero, tanto ella como su hijo fueron dados de baja del plantel.
La madre señaló que inicialmente presentó una queja ante la Supervisión Escolar el diecinueve de enero; no obstante, aseguró que no obtuvo respuesta, por lo que decidió escalar el caso ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos.
Mientras avanzaban las investigaciones, logró inscribir a su hijo en otra escuela, donde —según afirmó— el menor ha mostrado avances significativos y no ha enfrentado problemas similares.
Tras analizar el caso, la SEV confirmó que existieron actos discriminatorios en perjuicio del menor, lo que podría derivar en sanciones económicas para la institución educativa, además de otras medidas administrativas, dependiendo de la gravedad de las irregularidades detectadas.
El caso ha generado reacciones entre padres de familia y sectores que promueven la educación inclusiva, al poner nuevamente sobre la mesa la importancia de que los centros educativos cumplan con condiciones reales de atención para estudiantes con necesidades específicas.