El amor no debía terminar así: Marlon es declarado culpable por el feminicidio de Montserrat Bendimes

Tribunal de Enjuiciamiento emitió este jueves fallo condenatorio contra Marlon “N”.

XALAPA, VER.— Cinco años después de una agresión que conmocionó a Veracruz y al país entero, un Tribunal de Enjuiciamiento emitió este jueves fallo condenatorio contra Marlon “N”, al encontrarlo penalmente responsable del feminicidio de Montserrat Bendimes Roldán.

La resolución representa un paso importante para una familia que durante años luchó para que el caso no quedara impune. Sin embargo, ninguna sentencia devolverá la vida de una joven de apenas 20 años, cuyo futuro fue arrebatado por la violencia.

De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, durante el juicio oral 14/2026 se acreditó plenamente la responsabilidad de Marlon “N” en los hechos ocurridos el 17 de abril de 2021, en un domicilio de la colonia Casas Tamsa, en Boca del Río.

Aquella madrugada, Montserrat fue brutalmente golpeada por quien era su pareja sentimental. Las lesiones que sufrió resultaron devastadoras y, tras permanecer varios días hospitalizada, falleció a consecuencia de los golpes.

El caso provocó indignación nacional no solo por la violencia ejercida contra la joven, sino porque el agresor logró escapar y permaneció prófugo durante más de un año antes de enfrentar a la justicia.

La audiencia para individualizar la pena fue programada para el próximo 16 de julio, cuando el juez determinará el número de años que deberá permanecer en prisión.

La historia de Montserrat dejó una profunda huella en Veracruz. Su nombre se convirtió en un símbolo de la exigencia de justicia para las víctimas de feminicidio y motivó cambios legales para combatir el encubrimiento de este tipo de delitos.

Porque el amor nunca debería doler. Nunca debería humillar. Nunca debería matar.

Y, sin embargo, la historia de Montserrat recuerda una de las verdades más dolorosas: cuando la violencia se disfraza de amor, el amor puede convertirse en un perro infernal.

Hoy hay un fallo condenatorio. Para la justicia, el proceso avanza. Para la familia de Montserrat, la ausencia seguirá siendo una condena de por vida.